jueves, 26 de octubre de 2017

Al parecer la primera iniciativa de Gamper no tuvo demasiado

Dicen que el Barça es más que un club y en estos tiempos de tanto ruido, de la apropiación de sentimientos que tan solo enmascaran una maniobra política de intereses exclusivamente económicos -muy lejanos a los idealismos nacionalistas que se venden y que posiblemente tienen mayor sentido ideológico por parte de la CUP-, sería bueno puntualizar algunos hechos históricos que pueden y deben hacerse replantear tanto a la masa social como al núcleo duro separatista del club el camino a tomar respecto al rumbo de los acontecimientos que se están produciendo en Catalunya.
Historia fundacional del FC.Barcelona

En primer lugar habría que ser justo con la historia fundacional del FC.Barcelona y siendo riguroso respecto a la misma hay que dejar claro que la existencia de este club no sería viable sin tres figuras esenciales, referenciales. La primera la del periodista Narciso Masferrer y Sala, Ver Real Madrid vs Fuenlabrada 2017 EN VIVO madrileño de nacimiento primer promotor del deporte con una visión global y pionero de la educación física, el deporte y el olimpismo. Un hombre que en 1895 se trasladó a vivir a Barcelona, donde comenzó a dar forma a los proyectos del deporte catalán. Siendo su figura absolutamente decisiva en la fundación de clubes, federaciones y prensa deportiva en la ciudad Condal.

La otra figura es la de Francisco Solé Font fundador del Gimnasio Solé, sucedido en la línea generacional por su sobrino Manuel Grau Solé, que llegó a ser jugador y directivo del embrionario FC Barcelona, además de destacado gimnasta, tirador de esgrima y practicante y divulgador de muchos deportes. Y como no podía ser de otra manera la de una tercera, encarnada en la figura del suizo Hans Gamper, que en un primer momento llamó a la puerta del Gimnasio Tolosa. Una puerta que no se le abrió y que finalmente le condujo directamente a la del Gimansio Solé, - Masferrer tenía allí la sede de sus numerosas asociaciones y de la redacción de Los Deportes- en el que fue bien recibido y en la que se acogió de una manera muy positiva su idea de formación de un club. Punto de partida desde el que surgió el célebre anuncio de la fundación del segundo FC.Barcelona de la historia el 29 de noviembre de 1899. De hecho hay constancia documental e histórica de la existencia de un primer equipo -el de los ingleses- al que se le dio el nombre de Foot-ball Club Barcelona, traducido por la prensa como "Sociedad de Foot-ball de Barcelona".

Al parecer la primera iniciativa de Gamper no tuvo demasiado éxito, pues tras reunir tan solo a 10 jugadores para su único partido frente al "Equipo Inglés"- "Sociedad de Foot-ball de Barcelona"- y con la mediación tanto de Masferrer como de la familia Solé se produjo la fusión del FC Barcelona de Gamper y Wild con el "Equipo Inglés". Una fusión llevada a cabo un 13 de diciembre de 1899 y registrada legalmente con posterioridad en 1902 por Paul Haas y Pere Cabot. La fusión que dio como resultado el acta fundacional del FC Barcelona actual tal y como conocemos hoy día.
Espíritu fundacional

En todo momento el espíritu fundacional del club perseguía el beneficio y la defensa de la práctica del deporte al aire libre como forma de ocio, hermanamiento y asociación. Como se puede comprobar con un objetivo común y la intervención de personas de diversos puntos geográficos. Sin duda muy por encima de todo tipo de ideología política e independientemente de la nacionalidad de sus fundadores, directivos, socios, aficionados y jugadores. Por todo ello la apropiación ideológica y política del club va directamente en contra del espíritu fundacional del mismo.
Un club con identidad y golpeado durante la dictadura

Es cierto que como describió el periodista Enric González existe una identificación mística entre el FC Barcelona y Cataluña. De hecho en 1918, el FC Barcelona se adhirió a la campaña a favor del Estatuto de Autonomía patrocinado por Francisco Cambó. Y en 1921, los estatutos del club establecieron que el idioma oficial del FC Barcelona era el catalán. Decisiones que se enmarcaban en el lógico discurrir histórico del espacio geográfico en el que se producía el desarrollo y crecimiento del club. Pero quizás uno de los acontecimientos que marcaron un antes y un después en la historia del club se produjo con el fusilamiento de Josep Suñol, por entonces presidente del club, vilmente ejecutado en 1936 por las hordas franquistas por su condición de diputado por Esquerra Republicana, no por azulgrana. En cualquier caso hay que puntualizar que el devenir de la historia y de la deplorable dictadura que azotó a toda España -no solo a Catalunya- indudablemente contribuyó al calado de ese sentimiento de odio, pues entre el periodo comprendido entre 1939 y 1946 el club fue literalmente secuestrado por el franquismo.
Modelo de integración

Posteriormente todos los presidentes del club fueron dando pasos desde la indefinición al catalanismo más exacerbado, aunque con la puntualización de otro hecho histórico que transformó al club. Pues coincidiendo con la llegada de Kubala y la masiva inmigración desde el sur a Cataluña, el club se convirtió en un elemento integrador de una nueva aportación de masa social que en otros ámbitos de la sociedad recibían un tratamiento hostil y despreciativo. Sin duda este modelo se acerca mucho más al espíritu fundacional del club, mucho más abierto al mundo y tolerante, en el que intervinieron personas de varias nacionalidades para los que el deporte y el juego eran mucho más importante que todo lo demás.
El axiomático ‘Mes que un club’

Todos estos hechos históricos son irrefutables pero la verdadera construcción de la impostada identidad del Barcelona surgió esencialmente de tres periodistas, el primero Antonio Franco que hizo uso como detonante una desastrosa actuación del colegiado Emilio Carlos Guruceta Muro el 6 de junio de 1970, en un Barça-Real Madrid (considerada como una afrenta en aquel periodo tardofranquista) para redactar una incendiaria crónica en la que afirmó que con el arbitraje de Guruceta, Felipe V había vuelto a Cataluña. A través de este resquicio varios periodistas encontraron la forma de hacer uso del deporte y la prensa deportiva para escribir sobre Catalunya y sobre política sin censura. De ahí que el periodista deportivo del Diario de Barcelona, Alex J. Botines, diera continuidad a la línea marcada por Antonio Franco, consolidada a través de la mirada crítica de Manuel Vázquez Montalbán, que escribió que el Barça actuaba como médium que establecía contacto con la propia historia del pueblo catalán.